31 de diciembre de 2007

Aquel fin de año (IV)

Tras brindar por lo imposible con mi amado ángel de guarda, Mariano se acerca a compartir el brindis con nosotros. "Vaya Sarita, estás muy guapa, pero guapa, guapa, verdad Lucas que la niña está preciosa?" Él le mira con cariño percibiendo un par de copas de más en su tono de voz y yo, como una princesa, respondo al piropo con una vuelta sobre mi misma para enseñarle mi estupendo vestido. Ahora es Lucas quien me mira a mi de la cabeza a los pies absorto en unos pensamientos que no puedo llegar a descifrar. "Ejem, Lucas, Lucas? Me estás escuchando? Paco quiere que brindemos antes de que den las 12, apenas quedan 15 minutos!" grita Mariano ante la ensoñación de Lucas. "Ejem, sí, sí vamos, vamos" logra balbucear Lucas dándome la espalda con brusquedad y acercándose a mis padres.


De nuevo sola decido sentarme en el sofá a solar y observar a mi alrededor. "Cuando soñamos juntos, el sueño se puede convertir en realidad" Yo llevo años soñando con Lucas. Despierta y dormida. He pasado tantas noches mirando al techo imaginándome mil historias juntos que sería incapaz de recordarlas todas. Siendo más pequeña pensaba que él era mi fiel guardián y que juntos recorríamos un mundo lleno de aventuras. Jamás le besaba ni pensaba en él de una forma romántica. Era demasiado inocente y virginal así que prefería imaginarme con él durmiendo bajo las estrellas, abrazados, sin que nada en el mundo pudiera acabar con nosotros. Pero los sueños cambiaron con la edad y la inocencia se perdió en el camino.

Fue el día de la boda entre Lucas y Silvia. Había estado todo el día de mal humor y gruñendo contra todo aquel que se acercaba a mí. La noche anterior había dormido fatal así que decidí echarme un rato e intentar recuperar el sueño. Fue el momento en el que todo cambió. Yo corría y corría por un bosque frondoso, apenas podía moverme entre la maleza y mi respiración era muy agitada. No cesaba de gritar "Lucas! Lucas! Lucas!" La luz era escasa. No sabía si alguien me perseguía o si buscaba a Lucas. Sin parar de correr me cubrí la cabeza con los brazos al pasar por un enorme sauce y, de repente, todo fue luz. Aparecí en un enorme claro en medio del bosque y una luz cegadora me obligó a detenerme. Cuando mis ojos se adaptaron al sol vi en medio del prado a Lucas, de pie, cogido de la mano de Silvia. Ella sonreía pero no Lucas. "Lucas? Silvia? qué hacéis aquí?" Ninguno me contestó. Me quedé quieta a 20 metros de ellos, no podía moverme y llamé a Lucas. No hubo respuesta. Me eché a llorar "Lucas!!!" grité con toda la fuerza que pude. Él me miró fijamente y comenzó a andar hacia mi soltando poco a poco la mano de Silvia. Ella estaba furiosa y no paraba de hablar y hablar, sin embargo, yo no podía oírla. "Sara" susurró Lucas acercándose a mi. "Lucas..." contesté. Frente a frente nos miramos fijamente a los ojos. Cómo brillaban. Nunca le había visto así. Él me cogió de la barbilla con suavidad, me acarició el rostro, los labios, el pelo, el cuello... cerré los ojos ante su tacto y aspiré su aroma. Era tan real. Sentí sus labios cálidos sobre los míos y saboreé su saliva, su piel... Me abracé a él con fuerza mientras el beso se prolongaba durante una eternidad. Quise mirarle y abrí los ojos, allí estaba... con su frente sobre la mía y esa sonrisa. "Te quiero".. susurró. Fue entonces cuando desperté.

Nada había sido igual desde entonces. Algo me quemaba por dentro, algo tan fuerte que no podía controlar. Y cuando Lucas y Silvia se dieron el sí quiero a escasos metros de mi yo hubiera dado la vida porque se me hubiera tragado la tierra o por tener las fuerzas necesarias de salir corriendo y no volver a verlos nunca más. Pero fue imposible. Al menos una vez a la semana venían a casa a comer con nosotros y, para colmo, los sueños también habían aumentado a partir de ese primer beso, de esa primera revelación... Los primeros meses fueron todo besos y carantoñas, sobre todo por parte de Silvia, y claro, yo, al otro lado de la mesa no probaba bocado. Adelgacé tanto que hasta mi madre se preocupó por mi estado. Lo achaqué a la edad y las clases. No sé si alguna vez me creyó.

Su separación fue mi salvación. Dejaron de venir a casa y cuando venían estaban insoportables. Me odiaba por sentirme feliz con sus desdichas pero no podía evitarlo. Con el divorcio mi vida volvió a la normalidad, sí, pero sin Lucas. "Sara, estás bien?" oigo que me dice mi madre sentada a mi lado en el sofá del salón. "Estabas en las nubes hija". "Sí, lo siento mamá, estaba pensando en al fiesta de esta noche, sabes? vendrá Dani y lo podréis conocer" exclamé para que fuera bien oido por todos. Los dos hombres de mi casa se acercaron al sofá. "Dani, quién es ese Dani?" añadió mi padre con cara de pocos amigos secundado con Lucas que había fruncido el ceño y masticaba con mucha lentitud el canapé. "Es un amigo especial del cole, saldré con él y Nuria esta noche. Vendrá a buscarme dentro de un rato" Todos se quedaron el silencio menos mi madre que hasta parecía contenta ante mi nueva adquisición. "Muy bien hija, muy bien" exclamó preparando las uvas para los presentes.

Entre ensoñaciones y revelaciones se había pasado el tiempo volando y apenas quedaban un par de minutos para las 12. Nos colocamos frente a la televisión con la uvas en una mano y la copa de champán lo más cerca posible. Lucas estaba colocado justo frente a mi, al lado de Mariano y mi padre. Mi madre, Silvia y mi abuelo me franqueaban. Todo era algarabía y nervios a mi alrededor pero para mi sólo había silencio. El silencio más absoluto. Comenzaron a sonar las campanadas y miré fijamente a Lucas que intentaba, sin éxito, seguirle el ritmo a Mariano para evitar poner sus ojos en los míos. Algo había en ellos que no podía descifrar.. algo nuevo que tenía que ver conmigo y con nuestro encuentro en la puerta.

Sonaron las doce campanadas, cerré los ojos y pensé en aquel prado, en aquel beso y en Lucas.

"Que en alguno de los próximos 365 días que me esperan, Lucas roce sus labios con los míos, que empiece a amarme y por fin se de cuenta de que soy yo y nadie más quien le amará para siempre"


(Y así fue)

.....


A TODOS LOS QUE ME LEÉIS CADA DÍA!

9 comentarios:

susii dijo...

Mylo Feliz año nuevo !! Precioso el relato me han encantado las dos partes . He deseado especialmente k muchas nubes de tormenta se concentren en san antonio durante todo este año ejej . Un besito !!

susi

Anónimo dijo...

Feliz Año guapa!!!!!!

Esperemos que nos depare muuucha lluvia para las pakeras y sobre todo que nos emocionemos con los capis.

Gracias Mylo por haber hecho esta espera mas amena con tus comentarios, videos...

Salud salud salud para todos!!!!

beam

Vanesa dijo...

¡ Feliz año !

: ) Haber si este año tenemos mucha lluvia .

BeSiToSsS ^^

cintia dijo...

¡Me encanta! Me encanta, me encanta, me encanta.

Y así fue. Aiiii, pero qué bonito.

Feliz año a tí también, ojalá sea muy muy muy lluvioso!

Anónimo dijo...

Porfavor que continue : )

Anónimo dijo...

¡¡¡que no deje de llover , a cántaros,a mares, que diluvie en el universo entero,que nada nos haga más felices qu levantarnos por la mañana y gritar de júbilo ¡¡¡esta lloviendoooo!!!,truena, relampaguea y atrona por todo el país!!!!!FELIZ 2008 A TODO EL MUNDO!!!El agua fuente de vida,de la vida de Lucas y Sara.Gracias Mylo!!!Kay.

Anónimo dijo...

Mara:

ola mylo!!!

feliz año nuevo linda!!! espero qe el 2008 te traiga todo lo que deseas porque te lo mereces, seguro.

Qué bonita la historia!! que ganas tengo de seguir leyendo más partes. A ver si llega dani y me imagino la cara de lucas jeejej!

Ah.. la foto que has puesto de lucas con las gafitas (de la revista bravo) es genial eh. La vi el otro dia en el foro de hugo silva.. dioss como sale eh!! uaa..

sólo quedan 7 días..!!! :D:D

feliz año y felices reyes jejej..

besotes..


mara*

Anónimo dijo...

Porfavor mylo continua la historia antes de que te vayas a china porfavor.

Anónimo dijo...

hola a todos. hacia mucho tiempo que no leia asi que hoy me he estado poniendo al dia. Ya por fin tenemos fecha por globomedia: 8 de enero. ya nos queda menos de una semana. que bien!!!

Siempre mirando al cielo

Siempre mirando al cielo
Mylo

Todas las gotitas que mantienen viva mi esperanza...